
Remontémonos a la situación en bruto del lector en contacto con el libro objeto. Remontémonos a la experiencia primal de no saber nada de nada, de quién, ni cómo, ni cuándo, ni dónde. Tenemos el libro en nuestras manos y leemos la contratapa y no encontramos ningún dato que nos ponga en contexto. Hasta ahora, solo tenemos dos datos: Título y autor. Tal vez el nombre del autor pueda darnos alguna pista de la procedencia del país de origen, aunque no podamos estar del todo seguros de que el nombre no sea un seudónimo. Leemos, esperanzados, la solapa donde suelen estar los datos biográficos, aunque tampoco allí encontramos demasiado. Prólogo, no tiene. En la parte de legales, se revelan dos enigmas, ya que allí, un pequeño texto reza: Narrativa argentina. Bueno, ahora ya sabemos dos cosas que antes no sabíamos. Se trata de un texto de ficción, escrito por un argentino, publicado en 2009. Lo sé. De buenas a primeras, no parece prometedor, pero todos sabemos que las promesas están hechas para romperse. Así que, ¡qué remedio!
¿Cuál es el primer gran error que comete el público respecto a una obra, sea cual fuere? ¿Lo adivinan? Pues, es fácil: querer saber lo que el autor o artista quiso decir. Ese es el primer gran error fundamental que malogra desde el vamos el circuito: artista – obra – público. Dicho lo cual, queda completamente excluida la interrogación respecto a las intenciones del autor. Las intenciones del autor quedan excluidas de plano.
El libro se compone, estructuralmente, de capítulos o episodios titulados que conforman, en conjunto una obra bastante singular. Por momentos críptica, difícil de catalogar. Aparecen distintos géneros fácilmente reconocibles, pero ligeramente adulterados. Así, nos encontramos con recursos del género epistolar, periodístico, ensayístico, poético, fantástico. Ficción y no ficción entrecruzándose permanentemente. Embellecidos o emborronados (según como se mire) por una pluma histérico-poética.
El primer capítulo, de alguna forma, vendría a servir de prólogo o presentación a la obra. Allí se explica que se trata, precisamente, de una especie de pastiche cuya ilación es dudosa pero posible. Al mismo tiempo que se realiza una presentación del autor y se advierte de las condiciones lisérgicas, fantásticas, delirantes, nihilistas que teñirán el resto del libro.
Podríamos decir que no se trata de una novela de ciencia ficción. No es un libro de cuentos, ni de ensayos. Tampoco es un libro filosófico, ni poético. No es una colección de artículos ni entrevistas. Sin embargo, contiene un poco de cada cosa. Escrito bajo un modelo delirante, producto de una sensibilidad retorcida, hija de un neurótico romántico.
Si existe una constante, sería la dicotomía realidad/ virtualidad. Es posible identificar ecos del ciberpunk. Bruce Sterling, William Gibson. En el episodio titulado Historia y capitalismo afectivo, también he querido ver ciertas semejanzas con la obra de Houellebecq. Aunque, con todo, se trata de una obra única.
Tal vez la realidad ha sido reemplazada por un sistema virtual y tal vez ni siquiera nos hayamos dado cuenta. Lo paradójico sería convertir un objeto tan arcaico como un libro en un objeto de denuncia... aunque podría funcionar. Incluso podría funcionar.
15 comentarios:
Aborda hoy un tema en su comentario que me resulta interesante... La relación autor-obra-lector (espectador u observador, me da igual). Al final creo sinceramente que lo que el autor quisiera decir es un asunto que no ha lugar. La relación que se establece, la real, es la que nace entre la obra y el lector. Importa lo que para mí significa, lo que provoca a cada lector.
Diré que para mí lo mejor del sol es la sombra, no he leído este texto ni ningún otro de su autor.
Será momenot de beberme algo artificial...
PD// Es la hora de tomar café (media mañana) si alguien gusta, que lo pida..
Besos tormentosos de lunes
Caray, tienes una manera tan arrolladora y personal de presentar los libros, que resulta imposible quedarse indiferente.
Lo que no sé es si atreverme con éste, je, je. Lisérgico, fantástico, delirante, nihilista... Madre del amor hermoso...
Hola, ante nada un gusto pasar y conocer tu blog. La verdad me atrajo que escucharas peligrosos gorriones; tengo un modesto blog (desde donde te escribo) que es el blog de mi banda; PLASTICOINEVITABLE (www.myspace.com/plasticoinevitable) que puede llegar a interesarte por que creo que hay gustos musicales parecidos. Esta interesante tu rinconcito, espero nos podamos seguir escribiendo y saludando y si te gusta la propuesta ojala y hasta nos vengas a ver, la puerta esta abierta…
Saludos desde ya
Mariano
Muy buenas Librero. Como siempre tu estilo va directo a la yugular, sin pausa atacas a los cómodos lectores sacándoles de sus butacas y les arrojas una obra que parece interesante.
Un gusto leerte y aprender siempre algo nuevo.
Hola, librero,
no creo que que sea posible que algún texto resulte más lisérgico y críptico que tus comentarios sobre libros. Lo buscaré en usados a ver si sigo medio drogado de palabras o me sirve de antídoto. Un placer pasar por tu blog. Saludos
Deluto: ¿A dónde puedo solicitar el café? Usted promete, pero no cumple. Por lo demás, todos tenemos hambre de imágenes concretas.
Mannelig: Desde mi tierna infancia tengo la viciosa tendencia a considerarme diferente del resto de los demás mortales. Esto también estoy a punto de conseguirlo.
Plástico: Siempre la mejor con ustedes, machachos. Cuando pueda, les prometo que me voy a dejar caer por allí. Por ahora, no estoy yendo a ninguna parte, cuando no estoy deprimido, tengo alguna dolencia hepática.
Gww: El placer es mio. En serio. Gracias por su comentario.
E.r: Hablando del asunto... ésta mañana soñé que una tortuga me mordía el dedo, pero me causaba ternura. Esa tortuga era mi mascota y, cuando se quedaba dormida, se camuflaba con el color del suelo. Lo que sucedía es que su piel era transparente y su sangre cambiaba de color. Después no me acuerdo qué cuernos pasaba. Con todo, cuando me desperté tenía la sensación de que había dejado pasar una buena oportunidad frente a mis narices.
No me preguntes nada. Las cosas pasan solo porque sí.
Saludos.
Para un libro que no parece decir nada al verlo vos dijiste mucho.
Como siempre muy buena presentación Humanoide. Me atrae eso que se pueda identificar algo del estilo de Bruce Sterling.
Un Abrazo!
La verdad que de los último que publicaste no leí nada. Pero pasaba para decirte que por fin vi la edción de la Trilogía involuntaria' de Levrero, he de decir que me espera tres libros y no uno, mucho menos a ese precio.
Sigo buscando otros títulos del autor y pensando en irme a Montevideo a ver si aparece alguno.
Saludos
Por que no actualiza el humanoide , ¿lo agarro la fiebre porcina?
Leox, hemos de llamarla la gripe A por aquello de no herir al cochino.....
pero que pena que ya no me tenga en la lista de sus amigos, humanoide!
usted es raro.
bueno. sepa que igualmente está invitado a pasar por lo de josefa.
hasta luego.
un escandalo!
...al menos pido cobrar derechos de autor por la foto de su avatar!
tengo unas ganas de leer a Levrero también, Dragón...
y si, el lector se equivoca, por eso se lee muy mal en realidad...
Quizas el anonimato lo lleve a la fama...mejor no saber quien es..pero hay que leer el libro..
ya se convirtió en un enigma...
antonella
invito al humanoide a participar en el especial de terror de bolsi&pulp
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