un breve comentario sobre los libros que están de moda en el planeta marte

viernes 6 de febrero de 2009

París



¿Se fijaron alguna vez que curiosa es la, así llamada, realidad? ¿Se han fijado en lo mucho que pueden influir a nuestro alrededor las decisiones que uno toma? No deja de atormentarme la idea de cómo hubiesen sido los acontecimientos si en lugar de tal cosa, hubiese sucedido tal otra. Así sucede. Vivimos, a veces sin saberlo, en múltiples realidades. La vida que es, la vida que fue, la vida que será, pero también conviven, en simultáneo, la vida que podría haber sido y la vida que nunca podría haber sido y la vida que jamás fue, ni será. Todas las realidades conviven a un mismo tiempo, en un mismo espacio. Nosotros estamos allí. En el medio. Y hacemos de cuenta que nada sucede y continuamos adelante. Sin embargo, cada tanto nos asalta la melancolía, la culpa, el deseo, el arrepentimiento. Y es inevitable.

¿Qué somos? El resultado de circunstancias fortuitas y el resultado de algunas decisiones que tomamos, convencidos de hacer lo correcto y sin estar convencidos de nada. Somos el resultado de determinadas circunstancias, cuya elaboración tiene un alcance infinito, influenciada por un montón de posibilidades y de combinaciones múltiples.

Yo también puedo ser Mario Levrero. Puedo ser el protagonista de la novela. Puedo ser la persona que compró el libro y me lo obsequió. Puedo caminar a través de la Feria de Tristán Narvaja. También puedo no hacerlo. Puedo nunca haber leído éste libro. Soy perfectamente capaz de ser todas las cosas a la vez, y ninguna.

La realidad se me antoja inverosímil. Siento una confusión de sentimientos que me arrastran hacia lugares de los que es imposible regresar y, sin embargo, se vuelve. Mis queridos lectores, ya lo adivinaron. Hoy tampoco entiendo nada. Nada de nada. La vida se me presenta con todo su misterio y me golpea limpiamente. Aquí estoy, ya sé de antemano el resultado del combate. Incluso he apostado por mi derrota y sin embargo, aquí estoy. Dispuesto a darle un derechazo a la mandíbula a un montón de fantasmas.

El argumento de la novela es confuso y laberíntico, como la vida misma. Se puede decir que el protagonista emprende un larguísimo viaje hacia París. (Un París completamente irreal y onírico). Se ha olvidado la razón por la que ha emprendido su viaje, aunque eso ha dejado de importarle. Se toma un taxi, aunque el chófer se descompone y muere. Un remolque ofrece llevar al protagonista a donde van a parar todos los menesterosos, pobres y desesperados: El asilo. Allí se instalará. El recepcionista, que también es una especie de Cura, le ofrece mirar un catálogo donde podrá elegir una puta que le haga compañía. Elige una. Decide tomar un baño y, al rato, oye unos golpes en la puerta. Se trata de otro huésped, que le explica los pormenores del asilo donde ha ido a parar. Según parece, de allí no se puede salir. Incluso, hay unos centinelas armados vigilando día y noche la puerta. Los huéspedes se ven forzados a convertirse en mártires a la fuerza. Son como una especie de monjes viciosos y perdidos. Le pide que le deje quedarse a su lado. El protagonista accede. Luego hará su aparición Angeline, la prostituta que le correspondería al protagonista. Al encontrarse con el otro huésped, se saludan y se ponen a conversar. Son viejos camaradas, conocidos de toda la vida. El protagonista lamenta ser aguafiestas, pero se siente con derecho a reclamar lo que le corresponde.
La prostituta resulta ser, en realidad, una pieza fundamental en un complejo entramado de conspiraciones inciertas. Sea como fuere, pertenece a la Resistencia. Aunque no queda claro de quién contra quién o contra qué, se hace evidente que hay una guerra y ella forma parte de la resistencia. Negocia con el protagonista la posibilidad de escapar del asilo a cambio de que éste acepte ser intermediario para transmitir un mensaje. El protagonista acepta. Una vez en las calles de París, ocurre que los sueños se le confunden con la realidad y le resulta casi imposible distinguir lo real de lo ficticio. Sea como fuere, consigue entregar el mensaje y, cuando se quiere acordar, acaba participando del asunto que los conspiradores se traen entre manos. Le confieren un libro en el que, supuestamente, se detallan todos los secretos del universo. La lectura del libro en cuestión, convierte a quien lo lee en un enemigo del sistema. El protagonista lee el libro, pero le resulta una colección de lugares comunes y obviedades inofensivas. En algún momento, recuerda la razón por la que fue a París, aunque ahora ya no le importa. La policía le convierte en un enemigo del sistema y le persigue, pero él consigue salir airoso del asunto, aunque no se siente feliz en lo más mínimo. Todo lo que él deseaba de la vida es un consuelo que no llega.

Por lo demás, es cierto que nos dejamos arrastrar por el transcurso del tiempo. Hasta que un día nos preguntamos qué ha sido de nosotros mismos. (Dios mío. ¿En qué demonios nos hemos convertido?)

Entonces será demasiado tarde para lágrimas. Entonces lo mejor sería que sepamos desplegar nuestras alas, si acaso las tuviéramos.

41 comentarios:

Fernando dijo...

Amigo Humanoide, me encanta que esté tan entusiasmado con el amigo Levrero! No leí "París" (estoy esperando que los Dioses editen la trilogía involuntaria en Buenos Aires) pero ahorita mismo me estoy dando con la impresionante Novela Luminosa.

Hace unos días estuve por Montevideo. Para mi sorpresa los libros de Levrero no son nada fáciles de conseguir, de hecho solo pude agendarme unos pocos en unas ediciones horribles de Arca -pero pucha que valieron la pena!

Su reseña es realmente muy buena. Quiero decir: da hambre de lectura. Y eso es bueno, muy bueno, che!.

Saludos!!!!

Ava Gardner dijo...

"ediciones horribles de arca"? ah, no, m´hijo! más respeto!

y vamos, che, que no son tan difíciles de consguir!

perdón, pero tenía que intervenir. volveré.

el llibreter dijo...

El final es impresionante: sencillo, contenido pero brutal. Una maravilla, vaya.

Saludos cordiales.

cerriwden dijo...

Leer a Mario Levrero me produce la sensación de atravesar lúgubres pasadizos y quedar con telarañas pegajosas en la cara. algo similar a lo que me psaba con Felisberto Hernández.Nadie encendía las lámparas.
Es curioso como las conspiraciones florecen en estos tiempos, hasta en ese París fabuloso.
Tal como usted lo reseña parece apasionante.
Ojalá caiga en mis manos
Saludos.

Anónimo dijo...

chicas intelectuales apurense! el humanoide regala besos por msn. a mi ya me beso y a usted?

Josefa dijo...

por alguna razón extraña te dije que te había comprado el libro de levrero en san clemente; en realidad era otro el libro que te traje de regalo... en ese momento tenía el nombre de levrero en mi boca y ni siquiera sabía quien era.

que cosas no? al final parece que igualmente te lo regalaron...

espero que estés bién.

un beso.

Toto dijo...

Muy buena la novela luminosa, este o lo tengo, pero ya me pongo las pilas para encontralo. Saludo.

rodrigo dijo...

Genial, espléndido, una mierda fabulosa. Son libros que uno no se cruza todos los días y que algunos poco conozco.

Por ahí te hago caso.

Ava Gardner dijo...

epifanía.

será que aprendí una palabra nueva?

(mire que las fotos de la feria son un tanto "irreales"! allí no se siente el olor a las torta fritas, ni se escucha al predicador que se para en un cajón en la esquina de paysandú y tristán narvaja y nos amenaza con el infierno y el fuego eterno, ni aparece erasmo ... ver para creer).

volví.

mariano skan dijo...

Lei La ciudad y es ciertamente kafkiano, bueno, todo aquello que parezca un sueño o un ambiente con niebla lleva el mote de kafkiano. En esta historia aparece también una mujercita acomodaticia como en El proceso.
París lo tengo en e-book, y Levrero me parece muy bueno.

saludos

Claude dijo...

Lo onírico me llegó con la prostituta que está en la Resistencia. Si alguna vez consigo ese libro (el de los secretos del Universo, no el de Levrero) lo voy a destruir e incinerar. Si nos oponemos a lo que sea tenemos que hacerlo de manera pura, no tanto porque el sistema sea malo sino porque directamente no nos gusta que haya un sistema, cualquiera sea. Digo, ¿se imagina una revolución porque sí, de onda y sin concepto ni nuevo orden? Eso sería estupendo.

Anónimo dijo...

Eso pasa por leer mucho a Philip K. Dick..despues de conocerlo, todo se nos vuelve confuso u no sabemos si estamos o no estamos...además la vida de este Dick es en sí una historia de ficción..me dio gusto encontrar un comentario de su libro sivainvi..

antonella cuevas z

Lolita dijo...

Esto es lo que necesitaba, alguien que me recomiende algunos libritos.
Vos purificas nuestro oidos.

Besi.

Sebastián dijo...

espero poder leerlo algún día. saludos

theDruid dijo...

que paranoia....

Alexánder Obando dijo...

"La realidad se me antoja inverosímil". Muchas veces conocemos realidades que no se pueden expresar en literatura porque nadie las creería verosímiles. De esa manera, la realidad, a veces, termina imitando al arte.

Muy buena reseña, Librero, dan muchas ganas de leer el libro.

Salvador Cristofaro dijo...

Hola humanoide,
Levrero era uno de esos escritores del inconsciente. Decía que en primer lugar le prestaba atención a las imágenes o preludios mentales que se le iban apareciendo, y después corregía. Por eso sus novelas son extrañadas, sucesivas, de personajes alternativos que van manifestándose. Levrero era un maestro, literatura pura.
Saludos.

El Titán dijo...

1-tengo que leer esto...
2-cada vez más me encantan sus reflexiones filosóficas y debo decir que coincido plenamente:yo no soy yo, soy el resultado de accidentes ocurridos en espejos lejanos...

bella apatia dijo...

la confusion aparece en el momento que mas claras se ven las cosas.

ni usted ni yo le escapamos a nada, señor librero, aunque a veces parece que si

bella apatia dijo...

los grupies siempre estaran ahi aunque sin proposito,

sabe usted a lo que me refiero?

yo no

güorina dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
güorina dijo...

Hola Humanoide: acabo de descubrir tu blog después de googlear en busca de mi propio engendro (donde transcribí un fragmento de "París", uno de mis libros preferidos de Levero y el más surrealista/porno/barroco/tétrico ). Random House Mondadori sacó a fines del año pasado una muy concheta edición de la trilogía adentro de una cajita, así que nada de ediciones horribles, Fernando. Y las de Arca tampoco eran horribles, porque hubieran sido las preferidas de Mario; a él le gustaban los libros viejos, rotos y sucios.
Seguiré leyendo, besos!

Dragon de Azucar dijo...

La envidia corroe mis entrañas al ver este post. Hace años que estoy buscandolo y solo obtengo negativas y más negativas. (pero tengo 'El lugar', 'La ciudad' y 'Dejen todo en mis manos'

Cosa que noté en 'Dejen todo...' y en 'Paris' una prostituta tiene un amplio lugar en el relato, ¿será coincidencia?

Por cierto Si tenes una copia yo lo quiero. Mientras te busco Radiolibre a ver si aparece

Saludos

Katrina Van Dassos dijo...

Madre mía qué locura de libro...

...creo que no estoy preparada para este tipo de batallas.

Un saludo!

vladimir maiakovski dijo...

qué pensará levrero desde el más allá?

Humanoide dijo...

Fernando: Gracias por los elogios. En cuanto a la editorial, solo voy a acotar una cosa: en la parte de legales, el libro de París tiene un sello que reza: Hecho por uruguayos, con orgullo. ¿No le da ternura?

Ava: La Uruguaya Justiciera !

Llibreter: Si usted lo dice, yo le creo. Me gusta mucho su blog, lástima que no sepa francés ! Gracias por pasar.

Cerriwden: Dentro de no mucho tiempo, el libro se va a conseguir en cualquier librería del ramo. La sensación que le produce tanto Felisberto como Levrero es coherente con su narrativa. Apuesto a que le sucedería lo mismo con armonia somers. Supongo que tiene que ver con la melancolía característica de cierta identidad latinoamericana. Aunque no quiero ponerme a esbozar teorías...

Anónimo: Si se trata de un chiste, no le veo la gracia.

Josefa: Sí, qué raro que te confundieras a Macedonio con Levrero, justo en ese momento.

Toto: Espero que pronto pueda comentar algo sobre la novela luminosa. París estará próximamente disponible en cualquier librería.

Rodrigo: Me gustan los libros que pueden ser catalogados como mierda fabulosa. Si quiere hacerme caso o no, es asunto suyo. No doy garantía de nada. Gracias por comentar.

Ava: Ya quisiera yo conocer esa famosa feria. En cuanto a "epifanía"... no sé a cuento de qué viene, pero ya vamos a darle un buen uso al término, en algún otro momento joyceano, si lo hubiere.

Mariano: No es gratuita la observación. Tal vez éste texto no lo sea, pero la ciudad sí que es ciertamente Kafkiano. Levrero es un gran autor, estamos de acuerdo.

Claude: Una revolución que no es una revolución. Me suena a conversaciones entre estudiantes de Puan, un sábado a la noche, después de la tercera cerveza. Aunque sí. Puede funcionar. ¿Por qué no?

Antonella: Más sobre dick, por el librero humanoide, aquí:

http://www.sadrac.com.ar/webs/phildick/htmter/coment.htm#ubik

Lolita: Ya quisiera yo purificar otra cosa suya. Gracias por pasar.

Sebastian: Próximamente estará disponible en su librería amiga.

Druid: Paranoia androide.

Alexander: El arte imita a la vida o la vida imita al arte? Ahi está la cuestión.

Salvador: Coincidimos. No sé cómo construia sus novelas, pero una cosa siempre me llamó la atención... y es la importancia que le da a las sensaciones que atraviesan sus personajes. Eso es un rasgo que me encanta de sus novelas.

Titán: Recomiendo leer su comentario, acompañado de la siguiente canción:

http://www.youtube.com/watch?v=gSU4MZKzAzQ

Bella apatía: Hablando de confusiones, no entendí lo de los grupies, para variar. Pero gracias por comentar, desde luego.

Guorina: Pues, mirá vos que manera tan singular de conocer mi blog. Espero no haberte decepcionado y que vengas seguido por acá. A mí me gustó tu blog.

Dragón: Como ya he dicho en varias ocasiones, quédese tranquilo. Van a reeditar la triología completa de un momento a otro. El libro será moneda corriente en poco tiempo más. Tenga paciencia. Si consigue radiolibre, ya sabe lo que pienso.

Katrina: Gracias por pasar, hacía rato que no se la veía por acá. En cuanto al libro... usted ha leído cosas peores, créame.

Vladimir: Qué buena pregunta. Pues, la verdad es que no sé. De lo único que estoy seguro es de que me hubiese gustado ir a tomar unas copas con Levrero.

¿Toman alcohol en el más allá?

¿Usted qué cree?

Bueno, gracias a todos por sus comentarios.

Les quiero.

Noemí Pastor dijo...

A mí me deja perpleja la desfachatez del título.

Dragon de Azucar dijo...

Estoy esperando esa reedición. Si sé algo del otro libro te aviso

Saludos

Deluto dijo...

Leí algo de copas.. Me apunto..
Es cierto que las reseñas, como decía algún lector, dan hambre de lectura. Resulta interesante estrujar las frases que aquí se cuelgan,y me ha convencido. Salgo del trabajo -entre crisis y economía anda el juego, qué aburrimiento- y prometo ir a por Levrero.
Copiaría el post de Titán, pero no sé hasta qué punto me da permiso.
Me asomo al abismo, hoy huele a óxido. Maldito día.

Ava Gardner dijo...

tan uruguaya como usted.

Vengador dijo...

La historia alguna vez hará justicia. Así como Herbart en filosofía y Anatole France en literatura fueron fagocitados, alguna vez ocurrirá con Levrero, el autor más sobrevalorado de comienzos del siglo XXI. (Igual espero que antes le toque a Daniel Mella y Ercole Lissardi). No es bueno seguir modas, señor.

Vengador dijo...

A Deluto: cualquier libro bien reseñado da hambre de lectura, sobre todo si el reseñante confunde lo que la obra es con lo que la obra le causa - como en este caso- .

Vengador dijo...

La clase de libro que lee un Profesional de la Sensibilidad de hoy. Es lo que se lleva.

Humanoide dijo...

Noemi: Ni que lo diga !

Dragón: A no desesperar. Su reedición es un hecho.

Deluto: Pues, yo copiaría la respuesta que le di a Titán, aunque no estaría bueno. ¿No? Bueno, gracias por los elogios. Espero que se entienda con Levrero, si a él recurre.

Ava:

Orientales, la Patria o la tumba.
Libertad, o con gloria morir.
Orientales, la Patria o la tumba.
Libertad, o con gloria morir.

Vengador: Apuesto a que ni siquiera leyó al autor. En todo caso, lo bueno y lo malo no necesitan defensores. Si no le gusta, no lo lea. Tan simple como eso.

Vengador Morado dijo...

A Humanoide: Cito "Vengador: Apuesto a que ni siquiera leyó al autor. En todo caso, lo bueno y lo malo no necesitan defensores. Si no le gusta, no lo lea. Tan simple como eso." Bueno, apostó y perdió: de Jorge Varlotta lei "La ciudad", "El Lugar", Desplazamientos", "El discurso vacío", "La novela luminosa","París" y "Dejen todo en mis manos".
Respecto a lo segundo: ya que no hace falta, no defienda malos.
Respecto a lo tercero: todo sería muy simple si no hubiera gente como usted que propaga la genialidad de autores de mediopelo. Tan bueno que es Varlotta, ¿por qué se ofende tanto? ¿Acaso su literatura no lo defiende?

Vengador Morado dijo...

Insisto en una idea: el reseñante confunde lo que la obra es con lo que la obra le causa.

Humanoide dijo...

Vengador: Eres lo que ves.

Humanoide dijo...

Vengador: Yo no defiendo a nadie, lo bueno se impone por sí solo. Visto y considerando que ha leído al autor, sencillamente tengo que deducir que no lo ha entendido. (Con ésto quiero decir que no han sido compatibles)... En cuanto a lo que yo haga o deje de hacer, prefiero ahorrarme el disgusto de tener que dar explicaciones. Sencillamente voy a decir, al respecto, que usted no es quién para juzgar lo que es de mediopelo como lo que no. Hacerlo es un acto de presunción, además de un error. No sea reduccionista. ¿Quiere? El asunto es muchísimo más complejo y no puede acabar todo en quién tiene la razón para decir ésto es bueno y ésto es malo. Confundir lo que a uno le gusta y lo que no con lo que es bueno y lo que es malo, es lo peor que uno puede ser. Hace falta ser más respetuoso con lo que no somos compatibles. Mientras no lo seamos, el mundo seguirá siendo como es. (Y no nos ha ido muy bien que digamos). Evidentemente, usted ha sido formado bajo una educación de premios y castigos y no ha sabido ampliar su perspectiva hacia otros horizontes. Lo lamento por usted, pero créame. Abrir la boca es fácil. Pensar, no.

Vengador Morado dijo...

Cito: (Humanoide) Vengador: Eres lo que ves.

A mi con Paulo Coelho no. En serio.

Cito: (Humanoide) Sencillamente voy a decir, al respecto, que usted no es quién para juzgar lo que es de mediopelo como lo que no. Hacerlo es un acto de presunción, además de un error. No sea reduccionista.

Cito: (Humanoide) Evidentemente, usted ha sido formado bajo una educación de premios y castigos y no ha sabido ampliar su perspectiva hacia otros horizontes. Lo lamento por usted, pero créame. Abrir la boca es fácil. Pensar, no.

¿Sólo yo veo la contradicción? Usted me reclama que no juzgue libros con liegreza, con la misma ligereza con que ud juzga personas.

En una cosa estoy de acuerdo: abrir la boca es fácil, pensar no. A eso añado: más fácil aun es tener un blog.
Ah, y esto en serio: no necesito su lástima, no sea soberbio.

Humanoide dijo...

Mire, hagamos una cosa, mucho más sencilla. Agregueme al MSN y hablamos tranquilos. ¿Le parece bien? Mi MSN es librerohumanoide@hotmail.com en todo caso, escríbame un correo.

Es cierto que no todas las personas pueden entenderse, pero también es cierto que éste no es el lugar para debatir determinados asuntos.

A propósito: No te juzgo como persona, sino por un hecho concreto.

Opinar es más fácil que tener un blog.

Es imposible no tenerte lástima.

sexy dijo...

情色貼圖,日本A片,A片下載,情色A片,AV女優,A漫,免費A片,微風成人,成人網站,成人光碟,嘟嘟成人網,成人,成人影城,18成人,成人聊天室,成人電影,成人圖片,成人貼圖,成人圖片區,成人影片,成人文章,成人小說,微風成人區,成人交友,成人文學,成人漫畫,成人遊戲,免費成人影片 ,成人論壇,愛情公寓,情色,色情網站,情色A片,色情小說,情色文學,情色小說,色情,情色視訊

Chatea con el humanoide

MSN: librerohumanoide@hotmail.com