
Todavía no queda claro cuál es la finalidad de éste blog. Por descontado, la intención no es hablar de novedades editoriales y, por lo que parece, se suele evitar ciertos lugares comunes. Sin embargo, de vez en cuando, se entrevé algún clásico que otro. Ahora bien, el problema con los clásicos es que se desvirtúan a fuerza de insistir en ellos. Por eso es que, a veces, resulta más genuino obviarlos de plano.
Ayer, precisamente, hablaba con un colega a quien, sinceramente, admiro de corazón y a quien considero un verdadero maestro, sobre la posibilidad de elaborar una lista que contenga, a grandes rasgos, lo mejor de la literatura. Desde luego, es una idea absurda que se ha elaborado miles de veces, con resultados poco convincentes. Es curioso, pero, si uno lo piensa, todavía seguimos discutiendo sobre estética incluso los que, como nosotros, creemos que esa es una discusión agotada.
Tuvimos que interrumpir la conversación sencillamente porque ya se había hecho muy tarde, sin llegar a ponernos de a cuerdo en las razones por las que “si una noche de invierno un viajero” debía ser incluida en ese listado imaginario. Sin embargo, los dos estábamos de acuerdo en que debía ser incluido.
No sé. Oficialmente, debería decir que es una obra alucinante, porque lo es. Desde todos los puntos de vista, la obra resulta completamente innovadora, vanguardista, transgresora y divertida.
¿De qué consta? Pues… dice Wikipedia:
En este libro un Lector comienza a leer la última novela de Italo Calvino Si una noche de invierno un viajero, cuando un error de encuadernación no le permite continuar. La búsqueda del ejemplar correcto lo conduce a Fuera del poblado de Malbork, que también empieza una Lectora, Ludmilla. Así, una serie consecutiva de accidentes los lleva a descubrir fragmentos de diez historias diferentes, que no llegan a finalizar. En este proceso, el Lector descubre una red de falsificación liderada por un hombre enamorado de Ludmilla, en la que él se había interesado. Luego, junto con otros lectores, descubren diferentes formas de goce de la lectura que el falsificador había intentado frustrar.
Vale, de eso se trata. Nada más ni nada menos. Sin embargo, en lo personal, me queda el regusto amargo que siento siempre ante las, así llamadas, obras maestras que son, pura y exclusivamente, fomentadas y legitimadas desde las academias porque manejan y utilizan ciertos registros a partir de los cuales, fuera de contexto, la obra quedaría deshecha. Entonces… ¿es transgresora si, para serlo, depende de un soporte académico en el que conste esa transgresión? Pues, les dejo la inquietud para que lo piensen.
Admito que, a la hora de invocar a Roland Barthes respecto a la importancia que otorga el autor a la literatura como conciencia del lenguaje, así como el significativo papel que tiene el lector en el proceso de reconstrucción de una trama narrativa, entre otras cosas, la obra resulta reveladora. Ni hablar sobre lo sugerente que resulta cada una de esas historias que pertenecen a un puñado de autores apócrifos. Todo eso es genial, no lo niego. No niego la importancia capital y fundamental de ésta obra para pensar la literatura desde el siglo xxi. Lo que me inquieta es la tendencia a hacer caber a la fuerza un texto en unas ideas preconcebidas. Tendencia muy usual, por cierto.
¿La crítica literaria descubre lo genuino o sencillamente dicta unas estructuras que luego es necesario respetar para gozar de su legitimación?
Hay mil cosas que decir y reflexionar sobre el asunto, los invito a que me digan lo que piensan.
Ayer, precisamente, hablaba con un colega a quien, sinceramente, admiro de corazón y a quien considero un verdadero maestro, sobre la posibilidad de elaborar una lista que contenga, a grandes rasgos, lo mejor de la literatura. Desde luego, es una idea absurda que se ha elaborado miles de veces, con resultados poco convincentes. Es curioso, pero, si uno lo piensa, todavía seguimos discutiendo sobre estética incluso los que, como nosotros, creemos que esa es una discusión agotada.
Tuvimos que interrumpir la conversación sencillamente porque ya se había hecho muy tarde, sin llegar a ponernos de a cuerdo en las razones por las que “si una noche de invierno un viajero” debía ser incluida en ese listado imaginario. Sin embargo, los dos estábamos de acuerdo en que debía ser incluido.
No sé. Oficialmente, debería decir que es una obra alucinante, porque lo es. Desde todos los puntos de vista, la obra resulta completamente innovadora, vanguardista, transgresora y divertida.
¿De qué consta? Pues… dice Wikipedia:
En este libro un Lector comienza a leer la última novela de Italo Calvino Si una noche de invierno un viajero, cuando un error de encuadernación no le permite continuar. La búsqueda del ejemplar correcto lo conduce a Fuera del poblado de Malbork, que también empieza una Lectora, Ludmilla. Así, una serie consecutiva de accidentes los lleva a descubrir fragmentos de diez historias diferentes, que no llegan a finalizar. En este proceso, el Lector descubre una red de falsificación liderada por un hombre enamorado de Ludmilla, en la que él se había interesado. Luego, junto con otros lectores, descubren diferentes formas de goce de la lectura que el falsificador había intentado frustrar.
Vale, de eso se trata. Nada más ni nada menos. Sin embargo, en lo personal, me queda el regusto amargo que siento siempre ante las, así llamadas, obras maestras que son, pura y exclusivamente, fomentadas y legitimadas desde las academias porque manejan y utilizan ciertos registros a partir de los cuales, fuera de contexto, la obra quedaría deshecha. Entonces… ¿es transgresora si, para serlo, depende de un soporte académico en el que conste esa transgresión? Pues, les dejo la inquietud para que lo piensen.
Admito que, a la hora de invocar a Roland Barthes respecto a la importancia que otorga el autor a la literatura como conciencia del lenguaje, así como el significativo papel que tiene el lector en el proceso de reconstrucción de una trama narrativa, entre otras cosas, la obra resulta reveladora. Ni hablar sobre lo sugerente que resulta cada una de esas historias que pertenecen a un puñado de autores apócrifos. Todo eso es genial, no lo niego. No niego la importancia capital y fundamental de ésta obra para pensar la literatura desde el siglo xxi. Lo que me inquieta es la tendencia a hacer caber a la fuerza un texto en unas ideas preconcebidas. Tendencia muy usual, por cierto.
¿La crítica literaria descubre lo genuino o sencillamente dicta unas estructuras que luego es necesario respetar para gozar de su legitimación?
Hay mil cosas que decir y reflexionar sobre el asunto, los invito a que me digan lo que piensan.
24 comentarios:
Si incluso dentro de la "crítica literaria" suelen haber discrepancias, cómo vamos a depender de ella al escribir o al leer. Bah.
Con Calvino todas mis experiencias han sido satisfactorias, así que supongo que este no será menos. Tiene una capacidad enorme de manejar las sensaciones atadas a las palabras. Al menos para mí.
Un abrazo!!
yo creo que ambas cosas, aunque se dedican más a la segunda opción. En realidad no sé quién descubre lo genuino, porque pienso en "crítica literaria" y es una etiqueta medio amplia. En cuanto a la obra,creo que "resulta reveladora", como decís, pero porque es esta obra y porque Calvino tuvo la idea. Como forma en sí, como molde para repetir, no sé. Uh esto da para discutir puff hasta que las velas no ardan.
Lo de la legitimación, eso me interesa, también las dos "legitimaciones", la del mercado y sus íconos soberbios y mediocres, y la otra, la del "gourmet", en fin.
A Calvino lo quiero muchísimo, sabelo. El tipo te acompaña en todas las etapas de la vida, ja, yo pasé una infancia inolvidable con los cuentos populares italianos, todavía sigue siendo mi libro preferido.
En fin, eso no más, y hola, qué tal.
Mmm... como dice arriba Katrina, se hace un poco difícil hablar de una "crítica literaria" como un terreno uniforme cuando, en realidad, es más bien una zona tensiones. Una buena crítica, imagino, es aquella que lee aquello que está en el texto mismo y no termina torturando al pobre libro para que confiese las peroratas teóricas de turno. Y un buen texto por lo general está bastante adelantado a los presupuestos críticos del momemento. Como dice alguien que no recuerdo quién es: la literatura es un reloj que adelanta.
Y, sí, la "academia" fomenta cada cosa!! Pero, seamos justo, los blogs y las revistas literarias también inventaron cada monstruo!!
Y, por cierto, leer algunos ensayos críticos me genera tanto placer como leer novelas o cuentos.
Saludos!
Yo la incluiria, aún conservo la edición de Bruguera del año 1980, ¡Ya llovio !
La crítica es útil en tanto permita discernir ciertos aspectos de la obra ocultos o que no interesen al lector como (como yo) pero los que la ejercen son también individuos sujetos a ciertos códigos que implementaron antes otros individuos y conformaron una práctica que también creció y como un cuerpo de un tipo normal pero a veces engorda, a veces está deprimido,como todo sistema, la verdad, depende del egoísmo, me refiero al egoísmo del que logre depsprenderse el crítico para poder revelar cuestiones de una obra, el egoísmo que deberíamos superar todos,aunque tampoco me creo esto porque es medio hare-pedorro... lo bueno es el debate, en que momento del debate te detengas para juzgarlo no es importante, el debate sigue y hay mucha verduracomo la que acabo de mandar pero también hay crestas de olas plateadas para que te montes en ellas (son los libros y no se me ocurre ninguna imagen mejor, tengo hambre y tuve otro día de mierda).
Saludos Humanoide, no dejes de hacerlo.
Yo tuve clases de literatura en la Univesidad, y, la verdad, todo el tiempo me pareció un sinsentido. No creo que la literatura quepa en las Academias (que no hay que olvidar son también un negocio y una burocracia). No estoy de acuerdo con la intención canónica de la crítica que se respira en las academias; no me gusta el temor -que infunden la mayoría de los profesores- a sentir placer que se siente por un libro que no está validado por alguna autoridad (y sospecho una muy humana envidia por el acto genial de, digamos, escribir Las ciudades invisibles, ya que estamos calvinianos). Creo que las facultades de letras inoculan ese temor en los estudiantes, el temor a sentir y pensar por sí mismos (¿o quién no ha sentido cierta culpa freudiana -esa de matar al padre- cuando comienza un clásico y no le entra y sigue leyendo y definitivamente no le gusta?). Además, y cada vez es más evidente dado el universo en expansión que es la literatura, no es posible establecer un canon. Es entretenido, DEBE ser entretenido, pero no es necesario y no puede hacerse con la idea de convertirlo en ley. La tarea que sin querer me he impuesto como lector es la de hacer mi propio canon, uno a la medida de mis placeres, tratando de eliminar cualquier impostura. Y eso es lo que espero que haga cualquier lector, que elabore su propia biblioteca personal (Borges, creo, se hizo una, de la que cada uno habrá saqueado felizmente unos cuantos), que vaya haciendo su SINCERA biblioteca personal, y, sí, que buenamente la comparta, pues el diálogo sobre lo mismo es también placentero.
Uy, creo que me extendí. Gracias al humanoide por incitar a la discusión, creo que hace falta.
Un fraternal saludo.
No sé nada de teorías literarias pero a mi el señor Calvino me parece, como dice Ud. gran Humanoide, alucinante, desde su académico Por qué leer los clásicos hasta las comedias de: El vizconde demediado, El barón rampante y El caballero inexistente, con el cual me cagué de risa y hablo de una risa dislocada, no de broma, yo me entiendo. Pasando nuevamente por Las cosmicómicas, Tiempo cero y un libro erudito acerca de los pintores impresionistas y coleccionistas.
De variados registros, temas, tono, posiciones, siempre es genial
saludos
PD: a este libro lo ando buscando hace tiempo : si una....
la finalidad de este blog es enseñarme a leer. quiero ser más culta.
la cultura es belleza! no le parece Humanoide?
♥
A la crítica literaria ni caso. Hace poco leí un artículo muy académico de un crítico muy prestigioso sobre los rasgos posmodernos de esta novela. Pedante, solipsista, irritante y sinsentido.
Afortunadamente Si una noche de invierno... es muy capaz de sobrevivir a la crítica (aunque no sin cierto esfuerzo).
Pocos libros me han cautivado más.
creo que la finalidad de este blog sí queda clara:
El objetivo del humanoide, como ya se resolvió en una encuesta, es levantarse chicas con aires intelectuales... creo que muy mal no le está yendo, no?
Así que entonces al humanoide le gustan las chicas sin tetas y con anteojos de marco grueso??? Caramba.
Humanoide puedo hoy criticarlo sin sonrojarme. Dos errores: Italo Calvino no es un escritor legitimado por la academia, ni en buenos aires, ni en paris y ni siquiera en italia las universidades le prestan atencion. Si alguna legitimidad le cabe es la de sus propios colegas escritores y que algunos ademas son academicos. Dos: Es un absoluto y tremendo error a esta altura del desarrollo academico de la critica considerarla como un quehacer parasitorio de las obras de ficcion, los criticos elaboran la propia obra critica, teorica, filosofica y academica sirviendose de las obras de ficcion de los otros, no hay mas que pensar en Barthes, Steiner, Bloom, Todorov, Veron, Steimberg, etc. Es una nueva forma de la creacion que se ha ido constituyendo y fortaleciendo cada vez mas, pero nadie deberia leer a bloom para entender a borges, para entender a borges hay que leer a borges, y para entender a bloom hay que leer a bloom y lo que el dice sobre borges.
Humanoide lo saludo y le pido disculpas por lo mal tipeado y redactado que ha de estar todo esto, lo estoy haciendo desde una laptop en un lugar muy poco generoso para ello.
INVITAMOS A LA CONVOCATORIA DE LA REVISTA DISCURSIVA Nº 3
1. Reflexión: artículos y ensayos
2. Creación: cuento y poesía.
3. Reseñas: libros publicados en el 2007 y 2008
4. Humor gráfico
. El tema para esta edición es Lo rural-urbano en la literatura peruana, el cual se limita a la sección de reflexión y humor.
. La fecha límite para los envíos: 31 de diciembre de 2008. . . La publicación de los resultados: el 18 de enero de 2009.
SALUDOS
"¿La crítica literaria descubre lo genuino o sencillamente dicta unas estructuras que luego es necesario respetar para gozar de su legitimación?"
Por esto me cambié de Letras...Sólo quiero leer, no que me digan como leer....
Creo junto con el escritor francés Guy Scarpetta que la función de lo crítica debe ser colocar a la obra en su contexto mundial, y con la cultura contemporánea e universal.
Respecto a este libro de Calvino, confieso no haberlo leído, porque simplemente no lo tengo. Pero haré lo posible por obsequiárselo a mi mujer, en esta Navidad.
Estimado colega, como siempre es un placer visitar este interesante blog, que de alguna manera ejerce la crítica literaria, de una manera amena, interesante y apasionada.
Un abrazo desde México en donde está haciendo un frío intensa.
Excelente entrada, Humanoide, tengo ese libro en casa pero no lo he leído.
Yo veo a la crítica literaria como una posible guía, pero nunca como una verdad legitimada. Sus postulados nos pueden ayudar a ser más intuitivos, pero la experiencia literaria nunca dejará de ser completamente individual.
¡Saludos!!
Hola Librero Humanoide! Happy Monday 24! Soy Nicolás del Monte Análogo. ¿Cómo andás? Se me traspapelaron tus mails y fono y quería hablar con vos (¿sigue en pie tu ayuda para Decirte al oído?)¿Cómo hacemos?Te mando un abrazo grande. Buena semana
Nicolás
Un abrazo fisico real . ;)
La obra nace, a veces, contraria a los designios de su autor. Esa teoría la conocemos, es aquella que promueve al escritor como un mensajero de algo que lleva vida propia.
Me pregunto si un texto tan revelador como "Si una noche..." nace como una respuesta a la crítica y a las estructuras aceptadas o por miedo a no caer en ellas o todo lo contrario: El texto surge producto del genio del escritor y luego la crítica se encarga de adoptarla como canon.
La intervención del narrador que interpela al lector es un recurso que traspapelaba los dictámenes de la crítica establecida. Es un recurso antiguo que se ve en El Quijote y en el Tristam Shandy y sin embargo, parecía novedoso.
Es un libro de proporciones lúdicas; el lector que acierta en esto se hace cómplice inmediato de cada palabra que lee. Si llemos los distintos títulos nos damos cuenta que es uno solo.
Definitivamente, parte de la lista.
Abrazo
Adoro los lugares comunes, y adoro también este libro. Debe ser el único que lei de toda tu lista...qué orgullo!
Yo claramente creo fervientemente en el sistema criticón, aunque no tanto en el literario. Me gusta hablar de las mujeres que se visten mal en eventos diversos, por ejemplo.
Querido Cristian entre creer en el genio y creer en Dios no hay demasiada diferencia, allá usted con su fe.
Diegodzilla?
Allá usted con sus comentarios. Acérquese al DRAE (¿sabe lo que es?) y consulte las acepciones de la palabra "genio".
Les agradezco a todos sus comentarios.
Ustedes son lo más.
No tengo la altura suficiente para replicar sus comentarios, sólo les agradezco.
A punta de lectura de reseñas, conversaciones con amigos, vecinos de los libros y autores que uno lee cada uno se va formando su propio canon, su propia lista de libros que debe leer (lo cual no implica que va a leer efectivamente, pero ahí están, invitándonos y atormentándonos).
Ahora bien, con este me sucedió algo extraño: para mí es de los infaltables. Lo sugería a mis alumnos universitarios de literatura y no podían entenderlo. Les dio mucho, mucho trabajo entrar en la lógica fantástica que propone Calvino. Apenas dos, tres, disfrutaron en su totalidad ese juego de espejos, de géneros, que se despliega en esta novela con maestría. Raro.
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