
“La muerte es amistad. La muerte es Chile. La muerte es responsabilidad. La muerte es amor. La muerte es crecimiento. La muerte es comunión. La muerte es limpieza. La muerte es mi corazón. Toma mi corazón... Carlos Wieder…”
Convengamos en que ninguna manifestación artística es inocente. Toda obra de arte es y no es el resultado de una época y al mismo tiempo que anuncia, denuncia. Estrella distante es, básicamente, una obra de ficción, sin embargo pueden observarse, sin exagerar, rastros de una evidente crítica al régimen fascista latinoamericano en general y chileno en particular.
Toda la novela gira en torno al eje del misterio de Carlos Wieder. Ex piloto de guerra nazi, reconvertido en artista de vanguardia que escribe versículos de la Biblia en el cielo, con el humo de su avión.
A través de un paseo por el mundillo de los talleres literarios, los intelectuales soñadores aspirantes a poetas, se desemboca al fin en la figura de Ruiz Tagle. Personaje estrambótico e inquietante.
El año es 1972. Todavía con Salvador Allende al poder. Luego vendrá el golpe de estado y al mismo tiempo que la sociedad se enturbia, la biografía de Wieder se fragmenta.
Entonces se habla de revolución. En la vida y en el arte. Una revolución sangrienta y degenerada. La transgresión precipita la violencia y el arte se descubre como un acto obsceno.
A medida que la historia avanza, se van develando aspectos de Wieder y Ruiz Tagle que al fin resultan ser la misma persona.
Mientras tanto, la novela se amplía a través de diversas biografías de personajes menores. Escritores y no tanto. Y se hace un recorrido por las diferentes manifestaciones de vanguardia que acomete Wieder, que culmina con una muestra de fotografías snuff de las que él mismo es responsable.
Hasta que al fin interviene en la novela el narrador, que hasta entonces era meramente un testigo de los hechos.
Han pasado varios años y Romero, detective privado, es contratado para seguirle la pista al desaparecido Wieder. Alguien reclama venganza.
Para rastrearlo, es necesario estudiar con detenimiento distintas revistas literarias en las que posiblemente haya intervenido Wieder, bajo pseudónimo. Entonces bien podríamos decir que la novela ya casi roza el género policial. En realidad, siempre pudo tratarse de una novela policial, incluso cuando todo lo que ocurría era una continua digresión sobre literatura y poesía. Incluso cuando no se hacía otra cosa que hablar de Teillier, de Nicanor Parra, de Lihn. Todo eso servirá como plataforma para luego desplegar la búsqueda que intentará remediar la injusticia que supone que Wieder esté vivo y en libertad.
Es que al fin el malo merece ser castigado. Y si al menos la literatura sirviera para darnos una pista acerca de cómo hacerlo, si al fin el arte pudiera expiar los demonios de un pasado oscuro, oscuro, oscurísimo… Si al menos pudiera hacer eso… si al menos pudiéramos conformarnos con eso… Si al menos el arte fuera posible.
Y lo es.
Convengamos en que ninguna manifestación artística es inocente. Toda obra de arte es y no es el resultado de una época y al mismo tiempo que anuncia, denuncia. Estrella distante es, básicamente, una obra de ficción, sin embargo pueden observarse, sin exagerar, rastros de una evidente crítica al régimen fascista latinoamericano en general y chileno en particular.
Toda la novela gira en torno al eje del misterio de Carlos Wieder. Ex piloto de guerra nazi, reconvertido en artista de vanguardia que escribe versículos de la Biblia en el cielo, con el humo de su avión.
A través de un paseo por el mundillo de los talleres literarios, los intelectuales soñadores aspirantes a poetas, se desemboca al fin en la figura de Ruiz Tagle. Personaje estrambótico e inquietante.
El año es 1972. Todavía con Salvador Allende al poder. Luego vendrá el golpe de estado y al mismo tiempo que la sociedad se enturbia, la biografía de Wieder se fragmenta.
Entonces se habla de revolución. En la vida y en el arte. Una revolución sangrienta y degenerada. La transgresión precipita la violencia y el arte se descubre como un acto obsceno.
A medida que la historia avanza, se van develando aspectos de Wieder y Ruiz Tagle que al fin resultan ser la misma persona.
Mientras tanto, la novela se amplía a través de diversas biografías de personajes menores. Escritores y no tanto. Y se hace un recorrido por las diferentes manifestaciones de vanguardia que acomete Wieder, que culmina con una muestra de fotografías snuff de las que él mismo es responsable.
Hasta que al fin interviene en la novela el narrador, que hasta entonces era meramente un testigo de los hechos.
Han pasado varios años y Romero, detective privado, es contratado para seguirle la pista al desaparecido Wieder. Alguien reclama venganza.
Para rastrearlo, es necesario estudiar con detenimiento distintas revistas literarias en las que posiblemente haya intervenido Wieder, bajo pseudónimo. Entonces bien podríamos decir que la novela ya casi roza el género policial. En realidad, siempre pudo tratarse de una novela policial, incluso cuando todo lo que ocurría era una continua digresión sobre literatura y poesía. Incluso cuando no se hacía otra cosa que hablar de Teillier, de Nicanor Parra, de Lihn. Todo eso servirá como plataforma para luego desplegar la búsqueda que intentará remediar la injusticia que supone que Wieder esté vivo y en libertad.
Es que al fin el malo merece ser castigado. Y si al menos la literatura sirviera para darnos una pista acerca de cómo hacerlo, si al fin el arte pudiera expiar los demonios de un pasado oscuro, oscuro, oscurísimo… Si al menos pudiera hacer eso… si al menos pudiéramos conformarnos con eso… Si al menos el arte fuera posible.
Y lo es.
18 comentarios:
Hola. Te invitamos a visitar nuestra revista sobre cine y literatura. Un saludo.
Leí la novela y creo que hicimos una lectura similar y no, como siempre supongo y como es bueno e inevitable que suceda; creo que en primer lugar tratándose de Bolaño uno sabe que se encuentra ante una pieza de belleza, eso primero que nada, al menos para mi.
El personaje de Wieder me hizo pensar todo el tiempo en Astiz, y las dos poetas en las dos monjas francesas, eso por un lado, por otro lado que sea alguien que pueda asesinar a la par que disfrutar poesía tiene bastante que ver con los planteos de Pavlovsky, con esa idea terrible y cierta de que un torturador no es una anomalía, un enfermo mental (forma harto cómoda de pensar estas cosas) sino una persona como cualquiera que en lugar de trabajar de 10 a 18 en una oficina, tortura, o hace las dos cosas. Tan simple como eso. Lo que me hace pensar en qué ocupaciones estarán teniendo los que estaban en esas faenas en Chile y acá. El hecho de que sea un personaje que se va metamorfoseando creo que también va por ahí, podría ser cualquiera. Requiere perversión pero no es más que un rol que se asume. Es de temer. Es una potencia, un posible.
La sesión de fotos snuff en medio de una fiesta creo que es poner sobre el tapete que debajo de esa fiesta circulaba cantidad de mierda y atrocidad.
La novela es fascinante, las partes delirantes como la secta de los escritores bárbaros o la mujer entrada-salida es oro puro. Vuelve a aparecer Joanna Silvestri, la actriz porno de llamadas telefónicas, un guiño de lo más simpático. Bueno, que da para toda la noche hablar de Bolaño.
Ahora, con la idea de que el arte pueda expiar los demonios no acuerdo, soy más de la idea de que el arte debe molestar o conmover, tampoco creo que se pueda remediar sino que lo que sucede en la novela deja un mal sabor de boca; pero si el arte es o no posible a pesar de estos contextos me recuerda minima moralia de Adorno, está citado en El rio sin orillas un fragmento excelente que voy a tomarme el trabajo de copiar porque sí:
"Todo lo que aún bajo el espanto prospera en belleza, es escarnio y detestable por sí mismo. Sin embargo, su efímera forma coadyuva en la tarea de evitar el espanto. Algo de esta paradoja está en el fundamento de todo arte y hoy sale a la luz en el hecho de que el arte en general existe todavía.
Una bien asegurada idea de lo bello exige que la felicidad sea rechazada y al mismo tiempo sostenida."
Ahora, yo me pregunto, por qué maldita razón murió Bolaño?
Qué cosa más triste.
Liz: Me alegra sinceramente tenerte de vuelta por acá.
Fijate dos cosas:
a-En el texto que escribí, jamás se afirma que el arte pueda expiar los demonios.
Incluso pone en duda la posibilidad de que pueda hacerlo.
b- Tampoco se dice nada acerca de que el arte sirva para remediar ninguna cosa.
En todo caso, lo que dice es que quien sea que haya contratado al detective privado, lo que busca es hacer justicia.
Por otra parte, si el arte es o no posible me parece que no se discute.
Es cosa hecha.
En todo caso, lo que no queda claro es la verdadera dimensión del arte. El verdadero alcance.
Pero más bien lo que quise fue llamar la atención al respecto.
Gracias por dejar tu comentario.
Pucha, creo que esta es mi novela preferida de Bolaño, lo que es muchísimo decir.
El personaje de Wieder, como señala Liz Norton, recuerda a la figura de Astiz en tanto a una figura emblemática del mal en estado puro,a demás de cuestiones más concretas -un tipo bellísimo y carismático infiltrándose en agrupaciones de jóvenes. Esta, me parece, es una novela que habla del mal radical. En otra novela hermosíma de Bolaño -valga la redundancia-, Nocturno de Chile, se presenta el mal vinculado a una banalidad más bien burocrática, automática e inconsciente. Lo aterrador es que en ambas el mal aparece vinculado en forma íntima con las prácticas literarias.
El fragmento de la velada literaria que encubre una sala de torturas en elsótano es espeluznante. Más aún cuando nos enteramos que no se trata de una elaboración imaginaria de nuestro chileno preferido sino de una situación real -hay una crónica de Pedro Lemebel al respecto que también es muy, pero muy impactante.
Buenísimo tu post. Saludos!
Oscurisimo, es cierto.Pero el arte no puede hacer nada...
Su post, sin embargo,es una invitación poderosa....
Se siente bien estar entre amigos...y al parecer estamos sincronizados, acabo de leer dos cuentos de putas asesinas que me han licuado la cabeza y en uno se narra el encuentro soñado de Bolaño con Lihn, estoy flotando...Envidio profundamente que Fernando tenga Nocturno de Chile, trataré de remediarlo en breve. Sería fascinante que estos mundos perversos fueran ideados por mentes creativas y allí quedara la cosa, un escritor enfermito más y ya, pero cuando se lee Un mundo felíz o 1984 por decir algo, uno se queda con la sensación de que la realidad ha superado a la ficción, esas pesadillas ya nos quedaron chicas hace rato, para no hablar del nazismo, una maquinaria pensada para matar mucha gente muy rápido, la misma lógica con la que produzco, no sé, zapatos.
Toda una discusión el alcance del arte, yo creo que no sirve para nada y que esa es la mejor revolución que puede plantear en un mundo en el que al parecer todo debe servir para algo y debe redituar o producir algo concreto, no, ahí el arte lo único que te produce es un agujero que no podés meter en ningún lado. Es una delicia.
Por otra parte, no digo que se haya afirmado nada, sólo opino sobre esas posibilidades abiertas. Cuando leía la novela me acuerdo que la posibilidad de remediar la injusticia de que Wieder esté en libertad fue algo sobre lo que reflexioné, como la actitud que toma el narrador al respecto y lo que creí percibir que siente. Y por eso me puse a pensar en si el arte sirve para eso y llego a la misma conclusión que antes, que no sirve para nada y que no hay encarnación del mal, como creo que muestra Bolaño al poner a un personaje que cuando van a matarlo está leyendo el diario y tomando un café como cualquier miserable, sino que hay potencias. Pero vale la aclaración, el tema da para mucho y es interesante así que más que bienvenida la discusión. Saludos y podrías agregar otro de Bolaño en breve, dale?
Estamos todos con Bolaño, si, eso es lo que yo llamo una gran coincidencia o será que Bolaño es lo que no puedo, hoy por hoy, dejar de leerse, ya sea Los detectives salvajes, Nocturno en Chile, Llamadas telefónicas, 2666, El gaucho insufrible y voy por más.
Estoy acabando las últimas reseñas del diario de García Madero en el desierto de Sonora junto a Belano, Lupe y Ulises Lima.
Sensación: mezcla de En el camino, Bukowski y Carver.
La desazón de los real visceralistas me ha tocado, el arrojo de Belano y Lima me limitan a decir: qué historia ¡
y quedamos pegados
Fernando: Desde luego, Wieder acaba convirtiéndose de manera voluntaria o no, en un paradigma del mal. Y estoy seguro que el secreto del mal ha sido una de las obsesiones de Bolaño.
Por otra parte, no conozco la crítica de lemebel.
Si me la haces llegar, estaré agradecidísimo.
Por cierto, no he leído nada de Lemebel y sé que es una deuda pendiente...
Titán: ¿Es que el arte no puede hacer nada? ¿O es que al fin lo hace... de una manera u otra?
Esa es, para mí, la cuestión fundamental...
Liz: Tenga cuidado. Creer que el arte no sirve para nada puede ser confuso (cuando no canchero). En todo caso, su fin no se agota en su funcionalidad o su esencia no tiene por qué asociarse a su redituabilidad, pero no subestime la arquitectura del universo. Nada es gratuito en esta vida... Si existe, entonces hay una razón para que exista. Que nosotros no consigamos comprender esas razones, es otro asunto...
Por ahora no creo que vaya a postear nuevamente sobre Bolaño. Me gustaría escribir sobre los detectives, pero tendría que releerlo y otros asuntos me urgen en lo inmediato... más adelante quizás...
Mariano: Bolaño es uno de mis escritores favoritos y me alegra sinceramente que despierte tanto interés, pero sin ánimo de polemizar, me entristece y me apena saber que, lamentablemente, la gente tiende a cerrar su horizonte cuando algo le gusta. Esa actitud me entristece muchísimo y al fin acaban malogrando el encanto de determinados autores. Cortázar es genial. Borges es, probablemente, el mejor de todos. Pero hay otros...
El mundo no se agota en dos o tres que llevan la voz cantante. No sean cómplices de los suplementos de cultura...
No sean cómplices del monopolio intelectual.
No hay que olvidarse que también están Huidobro, Lezama Lima, Armonia Somers, Felisberto Hernández, Enrique Lihn y miles y miles de escritorazos que uno ni se molesta en conocer...
Tengamos cuidado. Bolaño es un capo total, pero hay otros tan buenos como él e incluso mejores...
Sería bueno recordarlo...
Tendré cuidado entonces y le pasaré su mensaje a Adorno, de quien me apropié la cita, "que no se haga el canchero" sosteniendo que el arte no sirve en una sociedad utilitaria; o a Bataille que sostiene la defensa de las prácticas improductivas y se refiere, entre otras, al arte. Trataré también de no ser cómplice del suplemento de Clarin que me hizo conocer los tres autores que leo.
Saludos.
Liz: Hay una enorme diferencia entre decir que el arte no sirve para nada y decir que el arte no sirve en una sociedad utilitaria.
Totalmente de acuerdo, Bolaño no es el sumum, en realidad, los que amamos la literatura nos gustan los libros y los autores pasan a un segundo plano.
Me gusta EL quijote, Final del juego y de ese compendio un cuentos más que otro, nos interesa Funes el memorioso o Las ruinas circulares, El proceso, América, La muerte de Ivan Illich o Fuegia.
Me deslumbré con Los anillos de Saturno y saboreé Baroni.
Cuando dije quedamos pegados me refería a la historia que narra García Madero sobre Cesárea Tinajero y los detectives poetas que buscan ¿qué cosa ? ¿qué sentido? en un desierto de un país romántico.
Zama, La grande, El pasado, Cuando ya no importe, Moby Dick ...
nunca me quedo con un sólo autor, me estaría condenando, ud lo dice.
saludos
La crónica de Lemebel la encontrás en De Perlas y Cicatrices o podés leerla directamente acá: http://lemebel.blogspot.com/2006/03/las-orqudeas-negras-de-mariana.html
Lo peor que le puede pasar a Bolaño es lo que vos señalás: que obsture el acceso a otros libros, que en vez de lectores pase a tener fans obsecuentes. A veces temo que los hijos de quienes en su juventud jugaban a ser la Maga y Oliveira se disfracen de Belano y Lima. Digo esto sin desmerecer ni un poquito a Los Detectives salvajes.
Al mismo tiempo es algo bastante normal el querer leer todo de un autor que nos fascina, ¿no? Digo, me parece que nos pasa con autores de bastante menos renombre. Qué se yo, Di Benedetto.
Saludos
Ahora Bolaño está convertido en todo un icono de la literatura. Su trabajo es bastante interesante. Yo he tenido la oportunidad de leer varias cosas de él como Putas asesinas, Llamadas telefónicas y Amberes.
Pero esta que mencionas no la conozco. Habrá que buscarla y leerla. Un abrazo y qué curioso que hayamos coincidido en el tema de Música de Mishima.
Bolaño ufff grandes lecturas y momentos. Ese libro parte en mi cuidad y termina en Blanes. Espero yo algún día conocer esa cuidad.
Bolaño me acompaño mucho hace años , es un escritor que me abrió las puertas hacia otras brillantes lecturas
Ya lei hace muchos años Los Detectives Salvajes y ya hace no tantos me quede sin nada que leer de Bolaño. Me niego a leer los restos de su PC muerta, no pienso en buenos motivos, mas que en cuentas bancarias cuando veo los despropositos de una obra arrancada de una pc que su dueño no volvio a encender. Anyway con Estrella Distante no fui tan lejos de imaginar a Astiz. Si bien la lectura es correcta y todo lo que gira en torno de la construccion del personaje puede dar pie con la leyenda del marino asesino.
Lo que me sucede con Bolaño, aun mas en los detectives salvajes, es que la interpelacion la veo directo con los pares. La inteligencia y la sensibilidad de bolaño, como sus dardos cargados de tinta y venenos, dan en el nucleo de lo que el conoce, que es no solo el error que todo lo cubre, sino tambien el horror que lo rodea. Sus pares. Siempre traslado en realidad mas que a figuras emblematicas con nombre y apellido, en la literatura de bolaño, el traslado es generacional. Ya sea de antes o de ahora. La lectura que hago o el cachetazo que siento recibir o que quiero dar es a los hijos de puta silenciosos. Y eso encuadra, por que no, mas que a un Astiz dentro de un taller literario, a mas de un escritor que supo decir a mi los desaparecidos me chupan un huevo y hoy se hace el punk.
Bolaño pone la bomba, como bien lo hacia cheever, dentro de la clase social que merece la destruccion, la interpelacion, el cachetazo o el ajuste de cuentas.
Yo también creo que lo más natural es que cuando se tiene afinidad con un autor se tienda a agotarlo, ponerse a la tarea de buscar ese libro que no se consigue y te obsesiona es una delicia. Y creo que en esos casos no obtura sino todo lo contrario, por las mismas referencias que el autor pone como genealogía de lecturas se va llegando a esos autores y se va armando una especie de mapa. A toda persona que lee le gusta hablar de lo que lee y Bolaño no es excepción, por eso en sus libros hay miles de referencias. Es bastante divertido ponerse a pensar en cómo se llegó a determinado autor también. Ya que mencionaron a di Benedetto, yo llegué por Saer por ejemplo, lo mismo con Faulkner, y a Bolaño por una crítica de Fresán y así, es como que cada vez que abris un libro inevitablemente eso te lleva a otro y otro...En putas asesinas hay dos páginas destinadas a Jodorowski, Parra, Lihn, Thomas, Paz, Huidobro, Girondo...
Mariano: Me alegra que nos entendamos. Creo que es así como funciona, la verdad. Agotar a un autor es lo mejor que te puede pasar, leerlo hasta el hartazgo. Eso no está mal. Lo que está mal es olvidarse, mientras tanto, que hay otros autores. Lo que está mal es fanatizarse y enceguecerse, cerrarse a otras posibilidades. Eso es un disparate, mientras eso no ocurra, entonces adelante.
Fernando: Gracias por el link. Por cierto, que interesante es ese blog, lástima que no siga en activo.
Salvatore: Sí, yo iba a escribir sobre Música, pero como ya lo has hecho vos, me parece que no tengo nada que agregar... en fin, ésta es una excelente obra de bolaño. Si la conseguís, vale la pena echarle una miradita...
Helena: Es tal cual como vos decís. Si no fuera por eso, Bolaño sería simplemente un gran autor. Pero es que, además de ser un gran autor, tiene una manera estupenda de hacer literatura crítica. Y no es que se limite a un contexto específico y nada más. Lo suyo alcanza dimensiones filosóficas.
Al final lo que se cuestiona es la misma esencia del ser humano, pero nada de aburrir al lector con disgresiones sartreanas...
ja ja ja....
Liz: Y sí. Los libros te llevan a los libros. Al menos así sucede en el mejor de los casos...
No voy a quemar tiempo adulando a Bolaño.Un regalo de la vida."2666" y "Los detectives salvajes" creo que son dos obras monstruosamente bellas.
Por favor, lean un poema titulado "La esperanza". Lo pueden encontrar en " La Universidad Desconocida". Hacía mucho tiempo que no percibía tanta belleza. Bolaño es un escritor total; también un magnífico poeta.
Un placer entrar en este blog y observar el nivel de sus colaboradores. Hay gente, realmente, muy preparada.
Salud!!
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