domingo 20 de julio de 2008

August Eschenburg



Sea por la razón que fuere, la verdad es que me resulta una novela fascinante como pocas. Una de esas pequeñas obras maestras que recomendaría a todo aquél que me quisiera prestar atención.

Estamos en el final del siglo xix, el padre de August le enseña la profesión de relojero a su hijo. El muchacho demuestra tener una habilidad especial para comprender el funcionamiento de aquél complejo sistema de engranajes y al poco tiempo es capaz de desarmar y volver a armar cualquier pieza de relojería.
Un día asiste a una feria donde un mago monta un número que incluye la utilización de un muñeco animado. Entonces queda fascinado por aquél hallazgo y comienza a experimentar él mismo con la posibilidad de dotar de movimiento a un muñeco y lo consigue con una destreza deslumbrante.
En el escaparate del negocio de su padre, se exhiben sus creaciones.
Un hombre de negocios intenta comprar aquellos muñecos a un valor exorbitante, pero el padre de August no cede. Al fin el comerciante va más lejos, y propone darle un empleo muy bien remunerado a August, si accede a trabajar para él. August acepta, y así se introduce en el fascinante mundo de los autómatas de manera profesional.

Todo es color de rosa para August, que ha decidido que su único interés en la vida es perfeccionarse cada vez más en su oficio. Las nuevas creaciones de August tienen un éxito sorprendente que fascinan al público. El centro comercial que los exhibe, incrementa sus ventas notablemente, hasta que un astuto competidor comienza a introducir una variante subida de tono en los autómatas que, poco a poco, van desplazando a las inocentes figuras de August.
Ya en bancarrota, regresa a trabajar para su padre, hasta que un extraño visitante le confiesa haber sido un admirador de sus autómatas y le propone hacer sociedad con un proyecto que pretende revolucionar los espectáculos de entretenimientos.

Entonces crean un nuevo tipo de arte que consiste en un teatro para autómatas. La novedad fascina, pero en el mundo de los negocios, la novedad nunca dura. “La novedad de hoy es el hastío de mañana…”

Las nuevas tendencias en el mundo del espectáculo y las creaciones de August no van de la mano… Y aunque existe la posibilidad de atraer la atención del público, cediendo a sus exigencias, a August no le interesa. Sin embargo, tarde o temprano acaba confundiéndose… después de todo… ¿a santo de qué uno defiende ideologías en el nombre del arte?
¿No acabará siendo trágico su destino manteniéndose fiel en su postura de artista de culto?

Ay…

¿Es que ser un verdadero artista consiste en ser incomprendido? ¿Es que los verdaderos artistas al fin son locos y desesperados?

¿Qué es lo que al fin quiere decir Millhauser con su obra?

Pues no lo sé, pero de lo que estoy seguro es que produce una extraña mezcla de fascinación y melancolía que acaba conmoviéndote hasta la médula.

11 comentarios:

pablo dijo...

Absolutamente de acuerdo con ud, humanoide, un libro fascinante.
Un abrazo

CLAUDE dijo...

Me gustan esas historias cuyo drama no pasa por el miedo físico (siempre y cuando estén bien escritas y yo sea capaz de reproducirlas en mi sensibilidad, se entiende, porque de otro modo no podría percibirlas adecuadamente).

PADRE RESPONSABLE dijo...

Suena muy bien Dr. Humanoide. Le abro un espacio al bueno de August en la lista de urgentes. Curioso que a pesar de ser de 2005, el libro no esté listado en la Wikipedia...

Raquel Reznik dijo...

Gracias por tu comentarios!
!תודה לך

Daniel Rico dijo...

No se porque, pero se me dio por sospechar que el libro no sera tan interesante como el entusiata relevo que usted hace de el, solo es una sospecha, si lo consigo y lo leo le digo.

Yo creo que el gran artista es un incomprendido fatalmente, pero lo contrario no es igual de verdadero: el incomprendido no siempre es un gran artista, a veces no se le entiende porque escribe mal (como yo); o porque es demasiado aburrido para seguirlo en sus divagaciones hasta el final esclarecedor (yo otra vez).

Gracias a usted se de libros con los que tal vez no me cruzaría de otra forma. Gracias.

vladimir maiakovski dijo...

yo soy un autómatamatamatamatamatamatamata...

TIFY dijo...

hello,

pues mira que no lo conocia, creo que ire a buscarlo, me gusto la compracion de que en El siglo del movimiento aparece retratado con los antecedentes de los viejos creadores de autómatas...!!
y “Tenía la ambición de insertar sus sueños en el mundo, y si eran sueños errados los soñaría solo..

y ademas creo qeu todos tenemos algo de artistas y locos..

saludos..

Helena dijo...

Ese libro me lo lei de cabo a rabo en un shopping espantoso cuando fui a hacer un cambio a yenny en nombre de un ex novio. Casi no devulevo el libro, pero tengo los otros dos de mill hauser que remato Andres Bello. Uno excelente el otro intransitable.

conoces estos libros

http://www.flickr.com/photos/chatperche/2698931495/

Anónimo dijo...

muy bueno , vere . a porque este autor siempre le pone titulos impronunciables a sus libros , sera por su apellido ? bueno , hay uno que es pequeños reinos , que tambien ta bueno.son tres cuentos . saludos humanoide , siempre leo su blog y nunca escribo.
el uflac

Humanoide dijo...

Pablo: Me alegra que coincidamos. No es para menos, por cierto...

Claude: A veces no queda más remedio que conformarse con la sensibilidad para abrirse camino...

Padre: ¿Doctor? Muy bueno el chiste ! (Sí que es raro que no esté listado en la wiki..., habría que hacer algo por revertir esa situación...)

Daniel: No sea desconfiado. Millhauser tiene fans en todo el mundo, preguntele a cualquiera que más o menos sepa y le va a hablar maravillas de él.
Claro que también podés leerlo y te puede parecer una garcha. Esas son cosas que a veces suceden, pero éste no es un libro que a mí se me ocurrió recomendar y que no lo conoce nadie... no, señor...

Ahí te dejo algunos otros comentarios...
http://www.revistacuasar.com.ar/modules.php?name=News&file=article&sid=143

http://axxon.com.ar/not/152/c-1520280.htm

http://www.pagina12.com.ar/1998/suple/libros/98-06/98-06-21/nota1.htm

Gracias a vos por comentar.

Vladimir: Lo sospechaba.

Tify: Claro, en última instancia, siempre es posible vernos reflejados en los otros. Al menos así sucede en los mejores casos... supongo que de eso se trata que sean obras..."universales", como las llaman...

Helena: ¿Fue a yenny a cambiar el libro o a cambiar a su novio?
Hum...
Por cierto, me han gustado tus fotos.
Aguante Rastros de carmín y todos los locos lindos de la IS.

Uflac: ¿Y por qué nunca escribe?
Vamos, anímese...
Sus comentarios me animan a seguir escribiendo...
Si no... ¿Qué gracia tiene?

Bueno, gracias a todos por pasar.

Helena dijo...

No a mi novio lo deje y el libro lo cambie y le deje todo.

Ahora afortunadamente no soporto mas un sociologo con delirios de escritor, cosa malvada hacia la literatura si las hay, es mas bien una sana convivencia con un sociologo que hace lo que mejor saben hacer los sociologos: aplicar las matematicas a la vida cotidiana

Espero que prontamente todos se "den cuenta de eso" y detengamos el delirio de "Escritor, Sociologo de la Universidad de Buenos Aires, periodista"

:D