La realidad, siempre evasiva y multiforme, manifiesta su carácter plástico en ésta notable novela de Fogwill, que relata las peripecias de una familia acomodada en sus vacaciones en las vegas, en plena época de la dictadura militar.
Pensemos lo siguiente: Imaginen que es necesario descubrir la realidad de aquellos años a partir de las fotografías que pudiesen haber tomado los Romano (los antihéroes de esta novela) y las fotografías que acaso hubiesen tomado cualquier otra familia típica argentina de clase media.
Seguramente se trataría de experiencias tan distintas, que sería difícil pensar en algo que las uniera. Y sin embargo, se trata de la misma época y de dos familias constituidas más o menos de la misma manera, que nacieron en el mismo lugar. ¿Y entonces?
¿Entonces qué demonios es la realidad?
Evidentemente, la realidad no está sujeta a la experiencia sensible de los sujetos. Al menos eso es lo que pareciera sugerir la novela. Pareciera sugerir que la realidad, incluso la realidad, es una construcción. Y toda la novela es, a fin de cuentas, una tentativa de construcción, desde las primeras páginas donde se advierte que se relatan sucesos que acontecieron hace al menos veinte años.
Pienso en la novela como un análisis exhaustivo de fotografías viejas. Cada capítulo del libro, cada fragmento, es como una instantánea que pertenece a distintos personajes, en distintos momentos. Así, se entrecruzan las fantasías sexuales de unos y otros, las ambiciones, los recuerdos, las frustraciones, los deseos. Bajo el estigma, siempre, de la desazón y de la angustia sofocada que no encuentra razones para expresarse pero cuyo peso se evidencia.
Los Romano gozan de sus vacaciones. Son personajes más bien insustanciales, asediados por problemas más bien insustanciales. Y si bien, al fin y al cabo, se convierten en blanco de una evidente crítica a la vulgaridad, el narrador no pareciera tener intención de ponerlos en ridículo.
Más bien nos ofrece un catálogo de experiencias de vida y, sobre el final, algunas reflexiones en lo que respecta al azar.
Es posible que los Romano hayan sido unos imbéciles. Es posible que su indiferencia y su falta de compromiso pueda ser severamente juzgada. Sin embargo, la literatura denuncia al mismo tiempo que oculta. Demasiado sencillo hubiese sido escribir una diatriba contra la actitud de cierto sector social durante aquellos años. Mucho más complejo descubrir que la literatura es el reflejo más fiel de la realidad, incluso cuando no aluda directamente a ella.
Todo lo que podamos decir, al fin y al cabo no son más que signos. Constantemente estamos irradiando signos. Interpretar esos signos es la intención última de todo escritor, incluso aunque su propia ideología se interponga. En todo caso, la realidad acaba fundiéndose en una realidad incluso más amplia.
Sí. Incluso es posible que la percepción del mundo sea inagotable.
14 comentarios:
Otras personas ya se tomaron la molestia de escribir sobre este libro. E incluso lo han hecho mejor que yo.
No dejen de investigar si es que les ha causado interés.
http://elbroli.free.fr/escritores/fogwill/ExperienciaSensible.html
http://www.fogwill.com.ar/critica.html
.
me quedo con eso de estamos "todo el
tiempo irradiando signos"
saludos!
.
Me parece que ha de ser una verdadera joya. Lástima que en México de plano no creo poder encontrarla.
¡Un fuerte abrazo camarada!
Pienso en distintas cosas que creo me interesan más que la novela en sí.
Leo y pienso en el carácter ficcional o no ficcional cuando una novela tiene como soporte un hecho histórico o éste está por x razón; en este punto creo que Saer (http://www.literatura.org/Saer/jsTexto6.html)
es un buen lugar donde hacer puerto y ver de qué va la cosa y pensar tanto qué es la literatura (ficcional o la supuesta non fiction) como qué maldita cosa es la realidad. Por otra parte, me quedé prendada con la discusión sobre la percepción y ahí me voy con Bioy y Plan de evasión:generar percepciones de libertad en medio de una celda, o me quedo con Blake que nos pregunta si el pájaro que cruza el cielo no es un inmenso mundo de voluptuosidad vedado a nuestros cinco sentidos. Pues no, no lo sabemos. Somos increiblemente limitados. Ni siquiera sabemos eso.
Yo de Fogwill , me lei el clásico muchacha Punk y Urbania , que no me gusto tanto.
El otro día vi una entrevista a Fogwill , que le hicieron en Chile y es medio riflero el machote.
saludos.
Pd: Estoy leyendo Chiquita el ultimo premio Alfaguara y es dinamita pura.
Me gust� mucho tu nota, ver� como conseguirlo.
Saludos
Vanesa Aldunate
no hay una critica sobre el libro de ari paluch aca?.. no?... ufa, bue. sigo buscando.
Llegue a fogwill hace poco, despues de leer sus criticas petardisticas que me encantan porque putea con nombre y apellido.
Luego visite su pagina y me intrigo aun mas. No lei ninguna de sus novelas y creo que voy a ir por los libros de la guerra, alguien lo leyo.
salud al blog
yo creo que sí
la perscepcion es inagotable
me tinco la novela
besos*
Usted es vendedor, un muy buen vendedor...
Parece una interesante novela, vamos a ver si la puedo conseguir...
Y? Tiene algunas péndulo?
Muy lindo post, estimado. No leí esta novela pero usted me dieron ganas de conseguirla.
Sí pasé por Los Pichiciegos y por Vivir Afuera, dos novelas de la hostia que son una maquinita de interpelación.
El sitio de Fogwill es genial. Estoy convencido de que con tener un décimo de su ego yo sería un tipo de lo más dichoso.
Saludos!
ljn: Quédese con lo que quiera, no sea tímida.
Salvatore: Un fuerte abrazo para vos también.
El asunto de lo que se edita y no se edita en un país y en otro (y en una época y en otra) es un tema que me pone histérico.
Dejemoslo ahi, por ahora.
Liz: Si los libros no son una plataforma para hacer puerto en otros lados... que son?
Muy bien Sáer, muy bien Bioy.
Lo mejor... lo mejor es lo que todavía no sabemos.
Leo: Espero tener ocasión de hablar de Fogwill como personaje, que es realmente curioso. Sí, es cojonudo, por cierto.
No he leído chiquita aún.
Meridiana: Gracias. Es un verdadero problema conseguirla, pero bueno...
Jouli: Proximamente, tenga paciencia, nomás...
Towa: Pues eso es lo mejor de fogwill, sin lugar a dudas. Si otra persona hubiera escrito lo que él, significaría una cosa distinta, pero como lo escribió él, adquiere un matiz especial, porque es un zarpado encantador.
Lilith: Mirá que cuesta como veinte millones de lucas !
Titán: Soy un gran vendedor, pero aquí no estoy vendiendo nada.
Fernando: Entonces me doy por satisfecho.
Gracias a todos por pasar.
Los quiero.
Adoro los personajes insustanciales. Son los más difíciles de crear.
Yo, que no soy nadie...y yo, yo se quien soy...
Ay...Fogwill, y yo que lo conozco de cerca, de ppp plano, tan horrible todo, todo su mundo pésimo y fatal, y lo que escribe, sus "Pichiciegos",su horrible universo de mentiras publicitarias,su pequeñisimo horizonte mental...
en fin...querido Quique...no te creo.
Seguiras siendo, "Ad in eternum", nada mas que un vendedor de "yingles"...
¨¿Seguirás temiéndole a la policía...?
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