domingo 15 de junio de 2008

El cerebro asesino

Ah, los pulps. Menudo entretenimiento...
La Vikingo 3 surca el espacio. Sus tripulantes están a punto de aterrizar en el planeta Mongo, en una misión que pondrá en riesgo sus vidas. Aunque el peligro no acobarda a los tripulantes, sino que, por el contrario, parecería excitarlos. Al menos al plantel femenino que no pierde ocasión de explorar su sexualidad en las horas muertas…
Ahora bien, al aterrizar, el capitán comienza a oír voces en su cabeza. Voces que guían a la tripulación hacia una trampa. Al final de una gruta adonde la voz los ha guiado, los espera un reptil monstruoso. Por suerte, logran sortear el conflicto gracias a sus pistolas de rayos láser.
Una vez en la nave, advierten que quien sea que en aquél planeta les haya sido hostil, continuará poniendo sus vidas en riesgo, ya que es capaz de influir sobre la mente de la tripulación, sin ser visto. Arrastrándolos a la locura.
Tarita, una muchacha jovencita y apuesta, ha estado flirteando con el médico de a bordo, cuando supuestamente estaba prometida a Zico. Entonces la mente siniestra tratará de influir en Zico, hasta llevarlo a la locura. Bajo la influencia de ideas peligrosas, los celos empujan a Zico al crimen.
El cerebro asesino es capaz de influir en la voluntad. Los tripulantes están horrorizados. Aunque tal vez haya una manera de enfrentarse a semejante enemigo. Después de todo, es uno mismo el que permite que esa influencia tenga lugar, al abrirle la puerta a ideas que en realidad no son propias.
Si uno mismo es capaz de dominar sus ideas, si uno es capaz de dominar sus emociones, el cerebro asesino no puede influir, no puede hacer nada.
Todo el poder del cerebro radica en el temor de quien le presta atención. En la inseguridad de los que temen.
Si uno es capaz de mantener su mente en una estado de íntima convicción, si uno se resguarda en lo que está bien, si uno no vacila ante las emociones, entonces no hay ninguna influencia telepática que pueda perjudicar o dañar a nadie.

¡Rayos y centellas! ¡Cuánta verdad puede haber en un pequeño libro cuya función no parecía ser otra que la de hacer pasar un momento agradable a algún lector casual!
Pues ya lo ves, lo que parece divertirnos puede enseñarnos. ¿Acaso no sientes a veces que se te meten en la cabeza ideas que no son tuyas? La publicidad y la televisión, la prensa sensacionalista… todas esas cuestiones son muchas veces el resultado de una mente poderosa que es capaz de influir sobre los ingenuos. ¿No crees que sea necesario “escudarse” de toda influencia negativa detrás de pensamientos cosechados con esmero? Hay que aprender a dominar las emociones. Es necesario responsabilizarse del poder que tiene y puede tener la mente. Hay que comenzar a respetar y tomar conciencia del alcance de las ideas. El mundo entero está contenido en un solo pensamiento.

13 comentarios:

El Titán dijo...

"El mundo entero está contenido en un solo pensamiento."

Brillante.Cuantas lecciones nos da Humanoide(no quiero ser obsecuente, hay quienes se enojan).
El mercado y sus tentáculos de niebla son una mente que forma mentes y hay veces que es dificil de escapar(no tenemos pistolas de rayos laser).
repito: brillante...

Picky Zombie dijo...

caracoles! sí, siempre las verdades están escondidas en los lugares menos sospechados

Raúl Lázaro dijo...

Esta reseña la firmaría el mismísimo Lukács.

Walter L. Doti dijo...

¿Hace mejor a las ideas el hecho de que sean propias?, ¿Debe uno resistirse a incorporar ideas ajenas?

melom dijo...

se me quema todo pensamiento a menudo.

sufro náuseas.
pero no consigo sentirme mal.

:)



un abrazo.

Idea dijo...

¿Hay que aprender a dominar las emociones? Vírgenes de ideas como llegamos al mundo, nos vamos formando una idea de él a partir de los estímulos exteriores y siempre ajenos, tal vez lo importante será qué clase de persona finalmente seremos, qué adoptaremos como propio y qué desdeñaremos, cómo nos construiremos una identidad con las herramientas de las que disponemos. Temo que de tanto reprimir las emociones nos hemos resignado a vivir en un mundo estructurado sin cuestionarnos precisamente el porqué de ese mandato que le da prioridad a la razón por sobre los sentimientos, a la lógica por sobre la intuición. Luego tal vez sea cierto que el mejor escudo contra la alienación sea la construcción de un pensamiento nuevo, crítico y constructivo de un mundo mejor y posible.
Cariños

Herman dijo...

Un aplauso para Humanoide el oráculo.

Liz Norton dijo...

Pues yo también creo más en la responsabilidad individual que en la mente 1984 que nos domina y nos vuelve víctimas de algo que desconocemos. Sí jugamos a un juego ajeno pero tenemos la opción de participar o no, somos hacedores de nuestras ínfimas y patéticas perversiones tanto como somos hechos por ellas. Nada de inocencia queda en este mundo y todos somos culpables en mayor o menor grado de lo que pasa en él.

Raúl dijo...

Sí. Estamos sometidos a un constante bombardeo, a una invasión impertinente y voraz de ideas ajenas, muchas de las cuales, son orientadoras de tendencias inocuas, innecesarias y, además peligrosas.

Rodrigo dijo...

Haciendo búsqueda en Google a ver si aparecia mi nuevo blog, he encontrado el tuyo. Tenemos blogs humanóides hermanos. Me permites que haga un link para el tuyo? Un abrazo desde Portugal!

Male dijo...

ufffffffff

Y mi papá dice que el pensamiento viaja más rápido que la luz.
Yo le creo.

Me gusta cuando algo que parece simple se vuelve de pronto complejo. Hace poco me topé con un cuentito de Bradbury que leía de nena y no podía creerlo. "La niña que iluminó la noche", se llama...

bueno, saludos!

Noemí Pastor dijo...

Hola, te devuelvo tu amable visota. Interesante lo que he visto por aquí. Volveré. Un beso.

Humanoide dijo...

Titán: Su comentario me sobrecoge. Gracias por los elogios. Ojalá estuviesen justificados.

Picky: Tal cual. Voy a revisar mi ropa interior, por las dudas.

Raul: Yo creo que los grandes filósofos se hubieran divertido muchísimo leyendo bolsilibros.

Walter: No sé. ¿Yo dije eso? No me haga pensar que es tarde. Mañana me tengo que despertar temprano para ir al laburo... tengo la cabeza quemada.

Melom: Aguante el chavo del ocho.

Idea: No entendí una palabra de lo que dijo, pero lo dijo de tal manera que se hace evidente que tiene razón. Estoy con vos.

Herman: ¿Le parece que tengo olor a culo?
Hum... me temo que hoy tenga que bañarme...

Liz: Y sí, lamentablemente, es así. Nosotros somos el mundo que juzgamos.
El hombre es inmundo, atroz y absurdo.
¿Te suena?
Ah, qué libro fenomenal el viaje al fin de la noche!...

Raul: ¿Será la literatura una manera de estar en guardia?

Rodrigo: Un abrazo. Es una pena que no entienda tu idioma. Igual, supongo que tu blog debe estar bien. Felicitaciones por él.

Male: No leí ese cuento. Igual, Bradbury es un amigo de la casa.

Y las cosas simples en realidad son complejas.

Gracias por pasar.

Noemi: Tu blog es encantador. Lo enlazaré en mis favoritos.
Gracias por pasar. Sea bienvenida cuando guste.

Gracias a todos por dejar sus comentarios.