lunes 24 de diciembre de 2007

El almuerzo desnudo


Antes que nada, hay que entender que la literatura de Burroughs es un lugar inhallable. Un dolor de cabeza alucinado. Una pesadilla cargada de simbolismos confusos. Un mosaico de colores chillones y pálidos. ¿Es necesario estar drogado o borracho para entender una palabra? Es probable que así sea, en efecto. El almuerzo desnudo nace como un experimento. Sesiones de escritura automática en las cuales el autor se encuentra bajo el influjo de la droga. La idea es que los capítulos del libro pueden ser leídos en cualquier orden, ya que carecen de linealidad, de argumento e incluso los personajes son harto difíciles de identificar. Sin embargo, también es posible encontrarle un sentido a toda esa sarta de imágenes caleidoscópicas y grotescas. Sea como fuere, los recursos de estilo que utilizara Burroughs deben ser considerados como la forma última de experimentación posible. Todo transcurre en un lugar fronterizo. Lo mismo da si ese lugar existe o es una invención. El lugar se llama Interzona. La historia comienza cuando Lee huye de la policía. Un delator anda tras su pista, pero luego de colocarse algo de heroína, ya se encuentra en fuga hacia el oeste. Después de todo, lo único que le importa es estar colocado y en eso se le va la vida, de un pueblo a otro, huyendo de la policía, rebuscándoselas para ponerse algo. En México hace buenas migas con un tipo al que le venden drogas de manera legal, bajo receta. Más tarde se junta con una chica cuyo novio cultiva marihuana. La ciudad se le antoja irreal y el doctor Benway resulta ser un manipulador de la mente que se gana la vida practicando abortos clandestinos. Luego comienzan las descripciones alucinadas de no se sabe quién en qué parte, donde suceden mil cosas a las que le suceden otras mil. Todo es grotesco, exagerado y demoníaco. Y la sombra del doctor Benway sobrevuela por los pasillos del hospital... tras la abstinencia… las pesadillas… Los episodios no están necesariamente conectados. El hilo conductor es la droga. La alucinación, la búsqueda sin objeto. El almuerzo desnudo es una revelación dolorosa, que te golpea como la certeza de la muerte. La revelación necesita convertirse en algo místico para sostenerse a sí misma, si no, todo se viene a pique.

Que así sea.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay que olvidarse que el amigo Cronenberg hizo una adaptación memorable del libro...

Berrysand dijo...

Yo sólo he videado la peli.......me debo el libro..


Los Maeses se enrriquecen con esas señales...

Anónimo dijo...

para mi es un libro re choto. Nunca pude ni terminar de leerlo.

Balaoo dijo...

Yo todavía no me le animé... Pero está crítica me lo acercó bastante... Muy buenos comentarios, che... Me voy a pasar más seguido por acá...

humanoide dijo...

El libro es genial y la pelicula es genial (cronenberg es un capo) sin embargo son bien distintas... no leer el libro es una deuda pendiente... Balaoo, bienvenido. Ojalá vengas cuando quieras.

Perro Negro dijo...

Es una masa!!! Lo que pasa es que hay que poner la mente en una sintonía especial para leerlo. Yo creo que una buena clave de lectura es aquello que Burroughs dice en "The Job" sobre los adictos a la certeza, como la adicción más peligrosa y más difundida. La mayoría de nosotros no puede tolerar la incertidumbre natural del mundo y se aferra a "creencias" para "solidificar" la realidad. Parte de ello es la creencia positivista en la causalidad. Por eso para leer Burroughs, hay que abandonar todas las nociones de ése tipo y dejar, o cómo diría él, romper las cadenas asociativas que atan nuestra mente a la costumbre.
Reconozco que la marihuana ayuda enormemente a disfrutar de las lecturas de Burroughs. Recuerdo haber fumado con amigos y leído en voz alta "Ciudades de la noche roja" y realmente dspierta un clima onírico incríble.
Ahora bien, el mérito de Cronemberg es mayúsculo.
Perdón por la extensión, pero el viejo Bull Lee me apasiona...

humanoide dijo...

Perro Negro: Bienvenido a la librería. El viejo billy nos apasiona a todos, tu aporte es indispensable...

Gracias de verdad.

BELMAR dijo...

Me quedo con Burroughs!!!

humanoide dijo...

belmar: Sin lugar a dudas, es de lo mejor que he posteado hasta ahora, pero ya llegará la hora de los buenos, creeme...
Por acá van a desfilar ginsberg, genet, henry miller, blanchot, bataille... es cuestión de tener paciencia...

bienvenido a la librería.

anonimo dijo...

La película es malísima, Croenberg sacó todo lo interesante del libro. Lo cierto es que no puede hacerse una película que alcance el nivel del libro. Tendría que sere algo así como una película incoherente de David Lynch, que me encantan, pero ni siquiera así. Es el libro de la desesperación por la droga, la paranoia y la locura. Transmite algo que no sé qué es pero lo admiro.

humanoide dijo...

anónimo:

El cine maneja un lenguaje distinto y sencillamente es incompatible con la literatura, pero no creo que sea mala. Al contrario.

Tal vez algún día la mires con otros ojos y te dejes convencer. Pensá que es otra cosa. No es el libro en la pantalla, es otra cosa.

Además Cronenberg es un capo y el propio Burroughs participó activamente en el guión de la película y asistía periódicamente a la filmación de la misma...

gracias por pasar...

felipe dijo...

si son tan vivos para postiar al critica por q mierda no ponen un link para leer el libro q no esta en ningun lado la concha d ela madre